
Tras su llegada a Pompeya la mañana de este viernes, 8 de mayo, primer aniversario de su elección, y tras haber encontrado en la Sala Trapani a las personas acogidas en las obras de caridad del “Tempio della Carità”, el Papa León XIV se dirigió al Santuario de Pompeya donde celebrará la Santa Misa en el día de la Súplica a la Virgen de Pompeya.
A su llegada al Santuario, fue recibido por monseñor Pasquale Mecerino, Rector del Santuario; luego, el Santo Padre saludó a un grupo de personas enfermas y con discapacidad que se encontraban en el Santuario y manifestó su alegría por esta visita.
“¡Qué hermoso día! ¡Cuántas bendiciones nos ha concedido el Señor hoy! Me siento como la primera persona bendecida por estar aquí, en el Santuario de Nuestra Señora, en el día de la Súplica, en este aniversario. ¡Gracias a todos por estar aquí!”.
Antes de dirigirse a la sacristía para iniciar la celebración Eucarística, el Pontífice se dirigió a la capilla dedicada a San Bartolo Longo, dónde permaneció unos minutos en oración en la capilla del fundador del Santuario de Pompeya, a quien el mismo León XIV canonizó el pasado 19 de octubre. Luego, en la Capilla de la Reconciliación, donde decenas de confesionarios bordean el perímetro de las paredes, saludó a los obispos y sacerdotes.
Luego el Papa presidio una solemne celebración eucarística en la Plaza del Santuario de la Virgen del Rosario de Pompeya, uno de los lugares marianos más significativos de Italia. Ante miles de fieles, el Pontífice ha encomendado su ministerio petrino a la protección de la Virgen: “Exactamente hace un año, cuando me fue confiado el ministerio de Sucesor de Pedro, era precisamente el día de la Súplica a la Virgen del Santo Rosario de Pompeya. Por eso debía venir aquí, para poner mi servicio bajo la protección de la Virgen Santa”. Además, ha destacado el vínculo entre el nombre pontificio que eligió y León XIII, Papa que impulsó ampliamente la devoción al Rosario a través de “un amplio Magisterio”.

