El Papa a los banqueros

Hagan de la caridad el criterio rector de sus decisiones

Este sábado 16 de mayo por la mañana, el Papa León XIV recibió a varias delegaciones de empleados bancarios italianos. En su discurso, reflexionó sobre la función de los bancos y las cajas de crédito en la sociedad, destacando la importancia de aquellos que dan testimonio de la complementariedad entre el ahorro y la inversión, lo privado y lo público, para la realización del bien común y para un crecimiento económico sólido.

Influir en la vida de las personas.

El Papa afirmó que «las instituciones financieras, de hecho, han favorecido, de diversas maneras, un reparto justo y una redistribución de la riqueza entre las personas, las empresas y las instituciones, haciendo que su disfrute sea más accesible para todos y valorando la contribución de cada uno. Esta es una función social que encaja perfectamente en la misión que Dios ha confiado al hombre de ser custodio de la creación».

«Precisamente en virtud de esta capacidad constructiva», continuó el Pontífice, «el sistema bancario se ha encontrado, a lo largo de los siglos, en el centro de grandes procesos de desarrollo económico y social, convirtiéndose en una realidad cada vez más compleja y articulada, capaz de influir en la vida de las personas». Esta influencia, acotó, condujo «a la consiguiente doble posibilidad de convertirse en promotor de un reparto justo para el bienestar general o, negativamente, en defensor de acumulaciones egoístas, fuente de disparidad y miseria».